PUEBLA, México.- El equipo de la República Dominicana ejerció su condición de potencia en el deporte rey y clasificó este sábado  a los Juegos Olímpicos de Tokio, al disponer por 8-5 sobre Venezuela en el Estadio Hermanos Serdán este sábado.

El equipo nacional ganó el Clasificatorio Olímpico de Puebla de manera invicta (3-0) y avanzó a la máxima cita olímpica por primera vez desde Barcelona 1992. Antes, en 1984, jugaron en la edición de Los Ángeles, aunque en aquella ocasión el béisbol fue un deporte de exhibición.

Con una explosión ofensiva y un relevo de calidad guiaron a los quisqueyanos hacia la gloria. Con el marcador en contra 0-3 en la baja del tercero, Melky Cabrera le despachó un cuadrangular de dos carreras a Eduardo Paredes, quien había entrado a relevar al abridor Yapson Gómez.

En el cuarto llegó lo mejor para la ofensiva que dirige Héctor Borg, con un castigo de seis anotaciones sobre los sudamericanos. Diego Goris le dio un doble por el derecho a Harold Chirinos que empató las acciones a tres carreras.

Con corredores en tercera y segunda, Ramón Torres pegó un machucón alto que no pudo manejar el campocorto Engel Vielma y colocó la pizarra 4-3. Chirinos le permitió un hit al central a Charlie Valerio que dio la quinta para los ganadores.

Danny Rondón entró en relevo y de inmediato fue castigado por un cañonazo al central de Gustavo Núñez, con el cual Dominicana agregó dos más. El juego se puso 8-3 con un elevado de sacrificio de Emilio Bonifacio, que remolcó a Núñez desde la tercera.

Tras la salida del abridor Radhamés Liz, cuya labor fue de apenas 2.2 entradas de tres carreras, Jhan Mariñez (0.2) y Darío Álvarez (1.0) no concedieron libertades. Luis Felipe Castillo fue el siguiente lanzador y pudo cubrir 2.2 capítulos, aunque lo tocaron con una vuelta en el séptimo por sencillo productor de Alexander Palma al izquierdo.

Marcos Diplán tiró el octavo sin permitir anotación, ayudado por la espectacular defensa de Julio Rodríguez en el prado derecho. Con hombre en primera, Diego Rincones pegó una línea que Rodríguez atrapó al lanzarse de cabeza hacia su derecha, siendo la mejor jugada del torneo.