Mi observatorio:

POR LUIS D. SANTAMARIA

( El autor es periodista. Reside en Monte Plata ) .

Es cierto que en al país hay sectores oscuros ligados al Partido de la Liberación Dominicana (PLD) que están apostando al fracaso del gobierno y no escatimarían esfuerzos alguno en lograr que esa sinrazón se convirtiera en una realidad.

Esos sectores de la caverna desplazados del poder conocen de las buenas intenciones del presidente Luis Abinader en hacer un gobierno que satisfagas mínimamente las necesidades de las grandes mayorías pero harán todo lo imposible por evitarlo.

Un gobierno mínimamente aceptable no les conviene en lo absoluto y maquinan desde la oscuridad para que desde el gobierno no se produzcan las transformaciones que contribuyan a mejorar las condiciones mínimas de vida de la mayoría de los dominicanos.

Por eso es que el presidente Luis Abinader ha centrado el accionar del gobierno en la creación de empleos como forma de mejorar las condiciones de vida de una extensa mayoría de dominicanos y dominicanas que anhela ver un verdadero cambio.

Es claro que existen sectores empresariales, políticos y de la sociedad civil apostando a que el gobierno que encabeza el presidente Luis Abinader fracase, sin importar la difícil situación por la que atraviesa la República Dominicana producto de la pandemia de la Covid-19.

Una muestra de que sectores de la caverna apuestan al fracaso del gobierno son los hechos extraños que están aconteciendo en el país, que van desde protestas en medio de una pandemia, sabotajes a estructuras sensibles

del aparato productivo nacional y miembros de la policías que violan los protocolos previamente establecidos.En el país han acontecido una serie de eventos un tanto extraños, que no se dan al azar, más bien parecen ser inducidos y motivados por sectores interesados en deteriorar la imagen del Gobierno y afectar la estabilidad de la nación.

Luego de que el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) se mantuviera 16 años en el poder de manera ininterrumpida, «controlando los resortes del poder y con tentáculos en todas instituciones del Estado», un cambio de partido no significa necesariamente un traspaso total del control estatal.

Hay que estar claro que existen grandes posibilidades de que algunos sectores del pasado gobierno y algunos grupos empresariales estén intentando sabotear la gestión de gobierno que encabeza el presidente Luis Abinader.

Pero hay que esperar porque no se le va a dar por más que lo intenten, ya que el fracaso no está en la mente del presidente Luis Abinader que está trabajando día y noche para llevar al país a puerto seguro durante esto cuatro años y cuidado.