Vestidos de blanco, cientos de residentes del Gran Santo Domingo se dieron cita al Santuario La Altagracia, de la Zona Colonial, para rendir culto a la Virgen de La Altagracia, protectora del pueblo dominicano.
Portando ramos de flores, crucifijos, rosarios y retratos de la Virgen, oraban por su bienestar y daban gracias por los favores recibidos.
“Yo le pido con fe porque es la madre de Jesús. Le pido por mi salud y un dolor de pecho que tengo. Qué nos cubra a todos y nos proteja”, dijo María Jiménez, quien sin desplazarse  a la Basílica de Higüey pudo venerar a la madre protectora.
Otros, con niños brazos y agarrados de la mano, hacían filas para colocar velones encendidos y agradecer a la Virgen por las peticiones cumplidas.
“Yo les vengo a dar las gracias por mi niño. A él me lo chocaron y tenía un dolor en una pierna que no se le quitaba y lloraba mucho y como yo creo en ella, le pedí que en el nombre de Dios y ella me lo sanen y ya no tiene dolor”, dijo Marcelina Montero, residente de Los Mina.
En el Santuario La Altagracia se celebraron tres misas a cargo del sacerdote Ricardo de la Rosa.
Mientras que en la Catedral Primada de América se realizaron dos ceremonias,  oficiadas por el párroco Nelkys Acevedo, que también contaron con la presencia de dominicanos de diferentes partes de Santo Domingo.