La Segunda Sala de la Cámara Civil y Comercial del Juzgado de Primera Instancia de Santiago condenó a Bartolo Colón a pagar a los dos médicos que lo sometieron a tratamiento de células madre. El fallo manda al nativo de Altamira a ceder el 10% de los contratos que obtuvo en Grandes Ligas después del procedimiento.
Los médicos Leonel Liriano Espinal y Sergio Guzmán Durán recibirán US$4.5 millones de dólares, parte del salario que devengó Colón desde su regreso en el 2011 en las Mayores. A los 45 millones que ganó el “Big Sexi” se le resta el 44 por ciento de impuestos federales que descuenta Estados Unidos y le quedan alrededor 25 millones. El uso de células madre se hizo popular mundialmente después del éxito alcanzado por Colón, luego que Liriano y Guzmán lo sometieran en Santiago en 2010 al procedimiento.
Colón abandonó las Grandes Ligas en 2009, quejándose de dolor en su hombro derecho, a los 36 años de edad, con un récord de 3-6 y una efectividad de 4.19, con los Medias Blancas de Chicago. Estaba prácticamente terminado.
Tenía un daño importante en el hombro, sus ligamentos y tendones también estaban dañados. Sin embargo, a mediados de marzo de 2010, el diestro de Altamira aceptó la invitación de Guzmán y Liriano, y se sometió a un trasplante de células madre para reparar los tejidos dañados en su hombro derecho. Seis semanas después recibió una “vacuna de refuerzo”. Los Yanquis firmaron a Colón en enero del 2011 después de que lanzó durante la temporada baja en República Dominicana. Su bola rápida, que a menudo se registraba a 93 millas por hora o mejor, parecía haber regresado.
El acuerdo con el jugador establecía que si el tratamiento no tenía éxito, Colón no tendría que pagarles, pero que, si era exitoso, como de hecho lo fue, entonces compensaría a los doctores, en proporción a los salarios que recibiera en Grandes Ligas.